Alto. Ese fue el resultado del riesgo de enfermedad mental correspondiente a Bipolaridad de un test de Internet. ¿Yo?¿Bipolar?¿Es broma? No no lo es, soy más cambiante que el maldito clima en México, un día llueve y al otro también, después un día de sol y el siguiente esta helando. Así soy, y realmente mientras no haya afecciones graves hacia mi persona o hacia terceros no tengo algún inconveniente. pero la verdad mi persona está lo suficientemente trastornada ya como para provocarse aún mas daño. Dice Raúl que es el estrés. Coincido con el. Todos los días me autoenvío mensajes que dicen "Da mas!" "Qué no puedes ser mejor?" Y bueno, es que después de haber reprobado literatura ayer (primera materia reprobada en toda mi patética existencia) es de esperarse que esté así. Pero eso no fue lo que detono esta presión en mi cerebro, simplemente la potencializó. Y es que la escuela es un catalizador de emociones muy peligroso. Debería tener la leyenda "Manéjese con cuidado". Las acelera a tal grado que, en mi caso, es causa de la mayor parte de las discusiones en mi relación, me descuido a mí misma durante la clase con tal de obtener buenas notas. Ya es hora de que me preocupe por mí.
Y no es que siempre haya tomado a la ligera el estado en que me encuentre, sino que es hasta hoy que veo que se comienzan a formar ojeras por el insomnio, que se me olvida hasta donde tengo la cabeza por estar revisando que debo llevar a la escuela. No quiero ojeras, no quiero Alzheimer. Quiero mi vida tranquila, quiero levantarme sin tener que correr porque siento que el tiempo esta justo delante de mí y si no me apuro lo suficiente se me va a ir y no lo podré recuperar. Pero es contraproducente, porque en mi afán de buscar tiempo para todo lo que en un futuro me asegure éxito, descuido dedicar parte de ese tiempo para mí, para lo que me gusta, para lo que quiero y a la vez necesito. Quiero poder llegar a mi casa sin preocuparme por que clase tendré mañana a primera hora, o si estudie todo lo que preguntarían en un examen. Quiero enseñarles una maldita orden de desalojo a esas preocupaciones e ideas inútiles que obstruyen el sano flujo de ideas e impiden que mis neuronas hagan sinapsis de modo normal.
Debo vivir el ahora sin preocuparme por el futuro lejano, ya que el asegurar que mi presente este bien forjado, garantiza un éxito continuo. Mañana cumplo 11 meses con Raúl, con el amor de mi vida, y ahora pienso en cuando tiempo en el que pude estar abrazándolo desperdicie por terminar de copiar un apunte de Geografía. Quiero dedicar cada segundo en que pueda respirar a ser feliz. Feliz no por tener, sino por ser. Estar feliz conmigo, forjar mi camino como yo quiero, bajo mis reglas, haciendo, por más cursi que suene, lo que me dicte el corazón.
A muchos les pesará lo que decida, pero esta es mi historia, y yo la escribo como se me antoje. Que ellos escriban la suya a su modo. El mío es diferente.
Y no es que siempre haya tomado a la ligera el estado en que me encuentre, sino que es hasta hoy que veo que se comienzan a formar ojeras por el insomnio, que se me olvida hasta donde tengo la cabeza por estar revisando que debo llevar a la escuela. No quiero ojeras, no quiero Alzheimer. Quiero mi vida tranquila, quiero levantarme sin tener que correr porque siento que el tiempo esta justo delante de mí y si no me apuro lo suficiente se me va a ir y no lo podré recuperar. Pero es contraproducente, porque en mi afán de buscar tiempo para todo lo que en un futuro me asegure éxito, descuido dedicar parte de ese tiempo para mí, para lo que me gusta, para lo que quiero y a la vez necesito. Quiero poder llegar a mi casa sin preocuparme por que clase tendré mañana a primera hora, o si estudie todo lo que preguntarían en un examen. Quiero enseñarles una maldita orden de desalojo a esas preocupaciones e ideas inútiles que obstruyen el sano flujo de ideas e impiden que mis neuronas hagan sinapsis de modo normal.
Debo vivir el ahora sin preocuparme por el futuro lejano, ya que el asegurar que mi presente este bien forjado, garantiza un éxito continuo. Mañana cumplo 11 meses con Raúl, con el amor de mi vida, y ahora pienso en cuando tiempo en el que pude estar abrazándolo desperdicie por terminar de copiar un apunte de Geografía. Quiero dedicar cada segundo en que pueda respirar a ser feliz. Feliz no por tener, sino por ser. Estar feliz conmigo, forjar mi camino como yo quiero, bajo mis reglas, haciendo, por más cursi que suene, lo que me dicte el corazón.
A muchos les pesará lo que decida, pero esta es mi historia, y yo la escribo como se me antoje. Que ellos escriban la suya a su modo. El mío es diferente.
Mi amor. ya 11 meses bebé! Nos falta 1 para el año y solo quería recordarte lo plena que soy a tu lado, lo feliz que me haces, y te pido millones de disculpas si alguna vez dudé de esto, o si alguna vez desconfié de esas palabras que sé que son ciertas en su totalidad. Te amo precioso! Eres tu a quien necesito, a tu lado estoy completa.
Gracias Raúl
Gracias Raúl
"Feliz no por tener, sino por ser". Esa frase me parece importante por varios motivos, el primero que el tener es mucho mas efímero, nuestro ser tambien lo es, pero nuestro ser es aquello que nos hace sensibles a la vida, a disfrutar un paisaje, a enamorarnos con una canción, y es ese ser que en constante cambio nos garantizaria un futuro en la medida que lo hayamos construido, siempre he pensado que uno es el arquitecto de su destino, y de nuestra comprension del pasado, y el trabajo en nuestro presente da como resultado el futuro.
ResponderEliminarY no eres bipolar pecas, para ser uniemocional habría que ser una maquina XD.
besos.
te sigoo te sigo (: jajaj seguimos por el chat linda, besitoo
ResponderEliminarash.